jueves, 18 de junio de 2015

Tu mamá me quería más

En los recuerdos, hay nostalgia, tristeza, alegría, euforia, energía de todos los colores pero sobretodo lecciones.

Para seguir contigo debo traerte a mi memoria y en los peores momentos esto no es una opción ni un anhelo, simplemente te colocas sutilmente y te aferras a las heridas las abres lentamente como cualquier alimaña y lo primero que recuerdo es que te quería. 

Te quería aquella madrugada que me presentaste a tu familia, después de que me vestiste. Sí me vestiste y me arreglaste, mi desastrosa fachada... Común en mi por supuesto. Comodidad antes que nada.

Tampoco me informaste que iba a conocer a tu familia, te las arreglaste para medio vestirme y yo que tanto te amaba acepté. Como acepté miles de cosas pero al final que es eso sumisión.

Sumida ante tus ojos, toda aquella noche, fui simplemente yo! Y le caí bien a tu mamá, pero eso sólo me demostró lo que ahora veo con claridad empezabas a dejar de quererme, a dejar de enamorarme.

Era ya algo serio, formal y la poca fantasía se desvanecía, cuando me entregaste el cuaderno que yo llene en 3 semanas sin nada escrito tuyo por 3 meses.

Mi lección a nadie querré como te adore a ti, pero seguro de aquella forma tan vacía nadie me amará porque ya no tengo que dar y porque a este cementerio ya nadie quiere entrar, soy una vasija de recuerdos tuyos y sobrevivo atada a esa mirada que era la mejor, pero de la que solo quedan migajas. Qué mas da aquí tampoco hay nada que dar!