martes, 11 de agosto de 2015

Recuerdo de fotografía

Voy con mi caja de recuerdos de ti. Voy al lago más cercano dispuesta a entregárselos al fluido más sano capaz de limpiar las heridas de mi pasado. Recuerdo aquella fotografía, la primera que nos hemos tomado ha sido la segunda vez que nos hemos visto. Recuerdo tu gorra azul y mi blusa roja, tu sonrisa perfecta, mis nervios, fugándome en medio del paseo de sexto año. Te recuerdo ahora porque si un día lees esto quiero que sepas que aun conservo los buenos momentos y que me alegro de haber estado contigo en esos minutos de aquella fotografía.

Ahora se moja, se transparenta y se hunde finalmente, como nuestra historia, como aquel cariño que me tenías y aun me haces falta, para peinarme, para robarme sonrisas tontas y hacerme enojar por tonterías, para darte besos furtivos y salvajes como el viento, para las caricias atrevidas y los sueños locos. Aún me haces falta para acabar viajando cien kilómetros hasta aquel lugar donde tu mirada era éxtasis para mí.

Te amaba y la pasión que se desencadenaba ahora en este instante se hunde.
Sé que no tendré cara para mirarte a los ojos y se que tú tampoco tendrás cara para hacerlo. Ojalá el cielo no te vuelva a poner en mi camino para que los muertos no resuciten, para que los miedos no afloren, para que tu no me odies más.
De lo que debo pedir perdón es de amarte hasta pecar de idolatría. Y tu no eres quien me va a perdonar. Adiós pequeño recuerdo de fotografía vete con los olores y la melancolía, vete a dormir a algún puerto de nuevo suicida, vete porque ya no te quiero más. Sin él solo eres recuerdo vano y eterna soledad.