viernes, 20 de febrero de 2015

Experiencia o miedo?

No todas las cosas no son dadas con facilidad, algunas cosas se adquieren con la llamada experiencia y nos cuestan muchas veces sangre, sudor y lágrimas. 
La experiencia nos da la perspectiva de elegir entre dos o más opciones y nos involucra en situaciones pasadas o en situaciones futuras. La mayor parte del tiempo la experiencia es un buen fundamento para no elegir un camino erróneo. Pero esa misma experiencia nos puede atrapar en frascos de cristal sin poder atreverse a arriesgarse a romper las barreras de protección. La vida no espera un segundo. El miedo es una invaluable forma de decirnos por ahí no es seguro, pero es un arma letal que nos inhibe de tomar riesgos muchas veces necesarios. 

No es la experiencia entonces quien nos ata, si no más bien es nuestra falta de confianza. ¿Serás capaz de tomar decisiones correctas entonces?. ¿Y qué es lo correcto?. El miedo evita situaciones fuera de tu zona de confort. Imaginemos un poco.

Un hombre generalmente no camina por una cornisa de un edificio, sin protección, es un atentado contra su integridad física por no decir un suicidio. La experiencia determinó el uso de medidas de seguridad. Para algún individuo fue una experiencia adquirida a través de otros medios como la televisión, amigo, etc. Imaginemos este mismo hombre ya cayo alguna vez de una cornisa, la propia experiencia le dicta que requiere medidas de seguridad pero a su vez teme caer con o sin dichas medidas, la experiencia por si sola entonces no es suficiente debe ser canalizada hacia un evento positivo, debe existir un grado de confianza en la experiencia, de lo contrario un evento quizá necesario, como salvar un gato, para el ejemplo, sería más bien traumático. 

Ocurre lo mismo en el amor, alguna vez se ama con tanta intensidad y con tanto miedo a la vez, el amor es tan diverso que ofrece un sin número de situaciones en la vida cotidiana, por eso es demasiado complejo. Bueno ese amor no siempre es efectivo en término de relación  y alguno o ambos salen rotos.
La experieNcia dicta que aquella relación no funciono por diferentes razones. El miedo te cohíbe de intentarlo por la experiencia negativa, y generalizas la situación a pesar de tener medidas obtenidas a base de experiencia. Si es bien canalizado se toma como parte necesaria en el proceso de crecimiento en la vida de un individuo, lejos de ser algo traumático, es una herramienta poderosa que te permite aventurarte con mayor seguridad y disfrutar. 

Lo cierto es que ninguna evento debe limitarte a dicha experiencia negativa, destruir el frasco del miedo es nuestro deber, romper el frasco de cristal que nos aparta del mundo y la sociedad; eso, o un día muy probablemente llegue una catástrofe que nos obligue a salir y entonces no sabremos como reaccionar al caos, hasta entonces dudas y miedos se convierten en inútil frustración.









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